El artefacto que permitía a los vikingos navegar grandes distancias

Anteriormente navegar no era tan cómodo como hoy en día, incluso podía resultar un poco peligroso. Aunque al parecer, los métodos que usaban como guía eran bastante precisos. Una prueba de esto es un particular artefacto que usaban los Vikingos para dirigir su viaje sin naufragar.

La antigua cultura vikinga

La historia sobre la cultura de estas personas puede parecer una leyenda, pero es completamente real. Eran devotos a sus dioses, ir a la batalla y morir con honor era uno de sus principales rasgos distintivos.

También se sabe sobre ellos que se dedicaban a saquear tierras ajenas, así como explorar otras partes del mundo buscando más poder. Se les conocía por ser muy hábiles navegantes, incluso, desarrollaron una técnica para guiarse que todavía en la actualidad resulta sorprendente.

Durante muchos años, eruditos de varios países intentaron descifrar cómo los vikingos eran capaces de orientarse, surcando los tormentosos mares del norte sin perderse en el mar abierto, sin brújula y con el cielo completamente nublado.

¿Cuál era su técnica para la navegación?

Los vikingos emprendieron largas travesías por el océano Atlántico, llegando hasta América. Leyendas vikingas mucho más antiguas, como la «Saga del rey Olaf», se refieren al éxito en su navegación al uso del sólarsteinn, una piedra solar.

Para tener orientación durante la expedición con esta piedra solar, llamada espato de Islandia, se guiaban por la posición del sol. Por mucho tiempo se creyó que esta historia no era real, pero hace poco se comprobó por medio de una simulación informática que es acertada.

La «piedra solar» que usaban los vikingos durante su navegación era imprescindible para asegurar el éxito del viaje. Al menos así lo dejaron saber un equipo de investigadores húngaros que estuvieron encargados de llevar a cabo la simulación.

Las sagas o cantares sobre el vikingo Ragnar Lodbrok atribuían su éxito como navegante a una misteriosa roca, la piedra solar o sólarsteinn. Crédito: History.

Si un marino orientaba su barco hacia uno de estos cristales cada tres horas, «tendría entre un 92 y un 100 por ciento de posibilidades de llegar a donde quiere ir», según la investigación.

Dénes Szás, Ph.D., y Gábor Horváth, Ph.D., ambos de la Universidad Eötvös Loránd en Hungría, autores del estudio, explican que al girar un cristal de cordierita contra el cielo, se captan los anillos de luz polarizada alrededor del sol creados por las partículas atmosféricas.

Así como las arañas, los grillos y las abejas utilizan la polarización de la luz para determinar dónde está el sol, es posible que los vikingos también lo hubieran hecho. Al comprobar constantemente dónde estaba el sol, obtuvieron una idea de dónde estaba el barco en el mar.

¿De qué material estaba fabricado el artefacto?

Es cierto que se llegó a la conclusión de que este objeto era de vital importancia y permitía a los individuos arribar a donde desearan. Sin embargo, no se conoce con exactitud el material que componía este antiguo objeto.

Las sagas nórdicas hacen referencia a sólarstein, o la piedra solar, que tenía propiedades especiales cuando se le colocaba a contraluz hacia el cielo. Crédito: Wikimedia Commons.

La investigación se llevó a cabo con tres posibles tipos de piedra: La cordierita, calcita o turmalina. Todas ellas tienen una característica muy particular, pues su propiedad óptica proporciona doble refracción de luz.

Un recurso idóneo para la expedición

Según cuenta la leyenda los vikingos conquistaron todo el Atlántico norte, alrededor de los años 900 y 1200. Para sus aventuras usaban este arcaico artefacto, no necesitaban nada más, ni siquiera una brújula, podían guiarse a la perfección con este sorprendente objeto.

Gracias a esta técnica, pudieron salir del Atlántico y llegar a sus destinos. Aun si el sol estaba oculto bajo un cielo nublado podían orientarse a la perfección, eran unos navegantes expertos.

¿Cómo empleaban la piedra solar?

Según las simulaciones se pudo descubrir que, al mirar el cielo a través de la roca, podía verse claramente una luz que se dividía en dos. Por lo general, uno de los rayos era más fuerte que el otro.

Sin embargo, cuando el cristal se alineaba correctamente en dirección al sol, ambos rayos de luz se veían exactamente igual. De esta manera podían saber dónde se encontraban y dirigir su rumbo en conformidad con el astro.

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¿Existen pruebas de que los vikingos usaron este cristal?

En realidad, no existe ninguna documentación que respalde esta historia de que los vikingos usaban este sistema de guía para sus viajes. Pero ciertamente es una crónica muy conocida que se ha extendido a lo largo del tiempo.

Algunos investigadores han creído encontrar este mítico instrumento en un buque de guerra inglés que naufragó en el siglo XVI.

No obstante, para comprobar esta teoría se han llevado a cabo numerosos estudios, los resultados han sido exitosos y muy coherentes. Constatando así la fiabilidad de que realmente emplearon una de las tres piedras que parecen un cristal para sus viajes.

Óleo de barcos vikingos en el río Támesis, pintado a mediados del siglo XIX por Everhardus Koster (1817-1892). Crédito: Fine Art Images.

Se estudian a profundidad los minerales

Para tener mayor seguridad sobre el uso que antiguamente se les daba a las rocas, unos investigadores decidieron comprobar la eficiencia de los minerales. Las pruebas se llevaron a cabo simulando días nubosos, lluviosos y soleados, el resultado arrojó que los cristales idóneos eran la turmalina y la cordierita.

Es posible que se emplearan los dos objetos como piedra solar. Pero al estudiar más a fondo ambos minerales, se llegó a la conclusión de que la cordierita es más apropiada para conocer la posición del sol.

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Finalmente se descartó la calcita como guía de los vikingos, debido a que sus componentes son menos eficientes. Por otra parte, esta piedra en particular tiene mayor cantidad de impureza, un factor desventajoso para el viaje.

Aunque para muchos el uso de un artefacto tan arcaico para navegar, sin saber exactamente la ciencia que había detrás de las propiedades que los caracteriza puede sonar descabellado, es un hecho que los vikingos lograron durante mucho tiempo surcar los tormentosos mares con éxito demostrando su coraje e ingenio.

Referencias: ABC / Science Alert / La Vanguardia.

 

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