La primera huelga de la historia fue registrada en un papiro egipcio


papiro que da testimonio de la primera huelga en el antiguo Egipto
Imagen ilustrativa.

Las huelgas laborales son un derecho establecido en las constituciones de los países que cuentan con un sistema democrático. A raíz de la puesta en marcha de la Revolución Industrial en el siglo XIX, estas manifestaciones comenzaron a tener un carácter legal en todo el mundo.

Pero, todo parece indicar que el antiguo Egipto fue el primer lugar civilizado donde se inició una huelga, para exigir una compensación salarial. Las pruebas de este acontecimiento histórico existen. Los detalles se encuentran escritos en un texto conocido como el «Papiro de la Huelga» que está bajo resguardo en el Museo Egizio de Turín.

¡Un acontecimiento histórico inesperado!

Que hoy día ocurran manifestaciones y huelgas no es de extrañar, pero hacerlo durante el periodo faraónico, es algo verdaderamente sorprendente. Se trata de un acto insólito y una acción temeraria por parte de los servidores del faraón, al sublevarse por los bajos salarios que percibían.

Según el relato escrito en el papiro, los obreros que trabajaban en la tumba de faraón, decidieron por unanimidad iniciar una huelga. El reclamo tenía como base «unas condiciones de trabajo muy malas». De hecho en el texto original se puede leer parte de la protesta:

Tenemos hambre, ya han pasado 18 días de este mes…empujados por la sed y el hambre hemos llegado hasta aquí. Ya no contamos con aceite, legumbres y tampoco pescado… ¡Que nos den el sustento que nos corresponde!»

En este punto, es donde cabe la pregunta ¿Qué sucedió para que los obreros se levantaran en huelga? Tomando en cuenta que la historia muestra a Egipto como una gran potencia de aquella época. Para entenderlo es necesario conocer algunos detalles.

Papiro de la Huelga en el Museo Egizio de Turín. Crédito: Susana Alegre / Amigos de la Egiptología

Un reino en decadencia

Todos los gobiernos tienen sus malos momentos y la dinastía egipcia no fue la excepción. Según los registros históricos, alrededor del año 1166 Egipto era gobernado por Ramsés III, quien ya contaba con 29 años en el poder.

Relieve del Santuario del Templo de Khonsu que representa a Ramsés III. Public Domain

Aunque todavía el país conservaba su riqueza y poderío, comenzaba a pasar por un mal momento, el reino iniciaba una etapa de decadencia.

Las causas

En primer lugar Egipto tuvo que hacer frente a varias batallas para mantener su supremacía y al mismo tiempo evitar que fuera invadido por los Libios. Esta situación representó un gasto muy grande para las arcas del faraón y la economía se vio fuertemente afectada.

Por otro lado, las ostentosas obras arquitectónicas, incluyendo las monumentales tumbas faraónicas, debilitaron tanto la economía como las bases del gobierno. Tales obras demandaban la contratación de mucha mano de obra –sin contar con los esclavos del faraón- y mucha capacidad para organizar los trabajos.

Como resultado hubo un crecimiento exponencial de la burocracia, así como una mayor demanda de servicios y bienes que no se podían cubrir. Además, la mala administración de los recursos comenzó a hacerse patente y con ello la corrupción.

¿Qué percibían los obreros del antiguo Egipto?

Los obreros, escribas y artesanos encargados del trabajo en la tumba del faraón, estaban asentados en una aldea llamada Deir el-Medina junto a sus familiares. El «papiro de la huelga» menciona que en ese lugar se alojaban cerca de 120 obreros con sus hijos y esposas distribuidos en 70 casas.

Como forma de pago los obreros percibían granos, dátiles, verduras, especias, pescados, pan, carne, agua potable y hasta vestido y calzado para las familias. El pago se recibía a comienzo de cada semana y no todos recibían la misma cantidad. Existía una clasificación que tomaba en cuenta la capacidad y especialización del obrero, los más capacitados cobraban más.

El salario medio de un día del trabajador era de 10 hogazas de pan y una media de cerveza, mientras que un especialista capacitado podría obtener 400 panes que podían intercambiar por vestidos, mobiliarios u otros alimentos. Los escribas y capataces recibían aproximadamente 72 sacos de cereales al mes y el resto de trabajadores unos 52.

Todo el trabajo era supervisado por el visir «Tjaty» que visitaba la zona de trabajo en algunas ocasiones para inspeccionar.

Trabajadores en el Antiguo Egipto. Public Domain

El comienzo de la huelga

Las condiciones precarias del país, más la corrupción y la pésima distribución de los bienes, hicieron detonar una huelga mientras se construía la tumba del faraón. Lo que sirvió como detonante fue el continuo retraso en la entrega del pago –se hacía en especias y alimentos- y la constante disminución en las raciones.

Esta situación generó un descontento total en la clase obrera que finalmente detuvo por completo sus actividades laborales por 4 meses. Al poco tiempo de retomar el trabajo, se suscitó un hecho similar que ameritó una nueva suspensión de labores.

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Pero en esta oportunidad, los trabajadores caminaron en masa hasta el palacio real para llevar ante el propio Horus sus peticiones. Las quejas de los trabajadores fueron escuchadas y se llegó a un acuerdo para pagarles parte de lo adeudado. Las protestas cesaron momentáneamente puesto que luego el acuerdo fue incumplido y numerosos retrasos llevaron más huelgas, acompañadas de saqueos, durante los años posteriores.

Es así que la primera huelga laboral de la historia fue hace alrededor de 3000 años ante el mismísimo faraón -considerado un dios para los egipcios- para reclamar sus derechos, siendo esta la primera huelga de la historia, sentó un precedente de este medio de lucha de los trabajadores desde la antigüedad.

Referencias: ABC / National Geographic / Amigos de la egiptología.

 

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Luisa Lugo

Luisa Lugo es una redactora freelance con sede en Bogotá, Colombia. Colabora con MysteryScience.net desde septiembre de 2020.

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