El poderoso y casi inextinguible fuego griego: Antigua arma de tecnología avanzada


El poderoso y casi inextinguible fuego griego: Antigua arma de tecnología avanzada
Fuego griego. Imagen ilustrativa

El imperio Bizantino tuvo como su mejor aliado, a un poderoso y casi inextinguible fuego que era capaz de acabar con un barco y su tripulación, en solo unos minutos. Hoy día, muchos historiadores y expertos en esa cultura, consideran que se trataba de un arma antigua con tecnología avanzada.

Una afirmación que tiene bastante sentido, pues a pesar de haber tenido tantos enemigos y padecer varios asedios durante años, el imperio bizantino logró permanecer por muchos siglos. Los registros históricos, también demuestran la existencia del fuego griego, usado como un arma de destrucción masiva.

¿Quién pudo inventar semejante arma? ¿Cómo fue posible desarrollarla en una época tan lejana? ¿Qué clase de tecnología avanzada se empleó para su fabricación? Todavía en la actualidad no es posible responder todas estas preguntas, aunque algunos hombres de ciencia lo han intentado.

Fuego griego: misteriosa arma incendiaria destructiva

Escritos antiguos que describen gráficamente las batallas ganadas por el Imperio Bizantino, mencionan el uso del fuego griego, una misteriosa arma incendiaria muy destructiva. El cronista Eneas el Táctico en su obra Defensa de Posiciones Fortificadas, ofrece muchos detalles sobre cómo la llegaron a usar y su poderoso efecto destructivo.

De acuerdo con los historiadores, el responsable de fabricar tan temible arma incendiaria, fue un arquitecto judío de nombre Calínico de Heliópolis. Este hombre habría llegado a Constantinopla procedente de Siria mientras huía de los conflictos árabes que se esparcían por la región.

Alrededor del siglo VII tendría lugar la invención de Calínico, cuando estaba en el poder el emperador Constantino IV e.C. Por aquella época las fuerzas islámicas estaban atacando las provincias orientales que se encontraban en poder del Imperio bizantino.

Ilustración bizantina del fuego griego. Dominio Público.

De manera que, una vez descubierta la fórmula para crear el fuego griego, le fue entregada al gobernante para su producción. Al poco tiempo se obtendrían los resultados, de lo que llegaría a ser el arma más eficaz del imperio, para defender sus territorios del asedio enemigo.

Una fórmula secreta bien guardada

La fórmula para crear el fuego griego solo era conocida por unas pocas personas, incluyendo al emperador y los descendientes de Calínico. Según los investigadores, la costumbre adoptada después de su invención, consistía en pasarla de generación a generación a fin de preservarla intacta.

Sin embargo, Eneas del Tácito asegura –en una de sus obras- que el fuego griego estaba compuesto de:

  • Incienso granulado
  • Aserrín de pino
  • Brea
  • Estopa
  • Azufre
  • Aceite de oliva
  • Betún
  • Cal viva
  • Sal

Con estos ingredientes se llegó a desarrollar el arma más letal y poderosa del Imperio Bizantino. Pero nunca se pudo replicar, pues nadie jamás supo las cantidades requeridas, ni mucho menos el procedimiento adecuado para prepararla. Se convertiría en un secreto de estado, castigando con la muerte al que se atreviera a revelarlo.

«Debe encenderse si deseas definir cualquiera de las trabajos del enemigo en el fuego», según se lee en el libro de Eneas.

Según algunos historiadores, el fuego griego mantuvo al Imperio Bizantino protegido de los invasores durante siglos.

¡Fuego sobre el mar!

Los enemigos del Imperio Bizantino estaban dispuestos a atacar por mar y tierra, con el fin de exterminarlos por completo. Pero gracias al fuego griego, la defensa de las regiones y los puertos marítimos fue todo un éxito. Porque el poder letal de la nueva arma, era aún más efectiva sobre el mar.

Por eso los barcos bizantinos cargaban en su proa una especie de lanzallamas, con la potencia suficiente de escupir lenguas de fuego –cual dragón mítico- y destruir todo a su paso. Las llamas podían mantenerse sobre el agua sin extinguirse y devorar en minutos las embarcaciones enemigas.

La efectividad destructiva del fuego griego fue tan significativa que, de los 800 barcos pertenecientes a la flota árabe, que intentaron atacar Constantinopla en el 716 e.C, solo unos pocos pudieron escapar y regresar. Tanto en el mar como en tierra, el poderoso fuego acabó con los enemigos y cumplió con el propósito para el cual fue creado.

Un mecanismo de defensa durante siglos

Constantinopla estuvo asediada por los árabes en dos oportunidades, una en 678 e.C, y la otra entre el 717-718 e.C. En ambos casos se empleó el fuego griego para como un mecanismo de defensa para mantener a salvo la ciudad.

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Resultó ser la mejor arma, tanto para defender como para atacar y ampliar la extensión territorial del Imperio. Hasta que finalmente la llama del mortal fuego se extinguió años después de la caída del gobierno. Aunque hubo varios intentos por copiar la fórmula, ninguno pudo imitar la antigua arma de tecnología avanzada.

Fuego griego en la cultura actual

Esta arma medieval misteriosa visualizada como mágica por muchos, ha causado gran curiosidad durante siglos y generando su aparición en películas, series, videojuegos y libros de la actualidad. Su adaptación reciente más popular es quizá la del Fuego valyrio en la famosa serie Juego de Tronos.

También podemos encontrar referencia del fuego griego en el bestseller español El Último Catón, donde sus protagonistas utilizan fuego griego. De igual manera que los personajes de Rescate en el tiempo y su versión cinematográfica Timeline.

Por otro lado, encontramos referencias del fuego griego también en varios videojuegos. En Assassin’s Creed: Revelations el protagonista Ezio Auditore utiliza un cañón similar a los que utilizaron los bizantinos para incendiar un puerto de Constantinopla. Al igual que en Age of Empires II, donde existen barcos bizantinos que lanzan fuego a las naves enemigas.

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Luisa Lugo

Luisa Lugo es una redactora freelance con sede en Bogotá, Colombia. Colabora con MysteryScience.net desde septiembre de 2020.

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