Curiosos reptiles de tres ojos que son tan antiguos como los dinosaurios


Curiosos reptiles de tres ojos que son tan antiguos como los dinosaurios

Seguramente, más de una vez la naturaleza nos ha dejado boquiabiertos con lo que nos ofrece, desde una hermosa vista, hasta curiosos animales que no conocíamos. Lamentablemente el ser humano se ha encargado, en repetidas oportunidades de hacer desaparecer especies que han resultado sumamente extrañas.

Los túataras (Sphenodon punctatus) son unos reptiles bastante particulares, pertenecen a la familia Sphenodontidae, estos animales, por lo general se pueden encontrar alojados en las islas de Nueva Zelanda. Su nombre proviene de una lengua de esta isla, y significa: «espalda espinosa». Una distinguida característica del animal que lo describe a la perfección.

Los Maoríes veneran al tuátara como un taonga, esta palabra se refiere a un tesoro o valiosa posesión y consideran a estos animales como protectores de lugares especiales. En su cultura este animal hace parte de muchos  mitos y leyendas.

Un genuino fósil viviente 

Los tuátaras son una de las pocas especies de reptiles que siguen con vida y sin cambio alguno desde la era mesozoica. Es decir, existen hace alrededor de 66 y 250 millones de años, su antigüedad lo ha llevado a ser conocido como un fósil de la prehistoria.

Aunque los tuataras tienen bastante parecido a los lagartos, su descendencia es completamente diferente. Incluso, es una de las especies de reptiles que extrañamente se ha mantenido con vida, convirtiéndose en uno de los más viejos. Se ha llegado a la conclusión, de que sus parientes más cercanos llegaron a convivir con los dinosaurios.

Tuátara macho llamado Henry, que se reproducía aún cuando tenía 111 años. Public Domain / Wikimedia Commons.

Características de los tuátaras

Este tipo de animales, tienen una descripción un poco común, e incluso puede ser confundido con lagartos, camaleones, iguanas y hasta con algunas serpientes. Sin embargo, tiempo más tarde, estos géneros fueron separados, pues al estudiarlos se dieron cuenta de que algunas de sus características disentían en gran manera.

Generalmente estos reptiles, tienen un curioso color marrón verdoso y gris, sus medidas pueden llegar a ser hasta de 80 centímetros de longitud. Como su mismo nombre lo indica, también cuentan con una peculiar cresta en su espalda que los hace únicos.

Su columna está formada por vértebras con forma de reloj de arena, es decir, cóncavas tanto por delante como por detrás. Esta característica es muy común en peces y algunos anfibios, pero única entre los reptiles.

Además, esta criatura carnívora y de hábitos nocturnos puede vivir un siglo, soportar temperaturas muy frías y contener la respiración hasta una hora.

Un curioso reptil de tres ojos

Uno de los rasgos que los distingue, es que aparte de sus dos ojos, tiene uno adicional que le permite captar la luz. Se sabe que no es la única especie que tiene un tercer ojo, entre las que tienen esta particular característica se encuentra algún tipo de rana; así como también ciertas lagartijas y animales acuáticos.

Este singular ojo lo tiene en todo el medio de la frente, es conocido como el ojo pineal o parietal. Gracias a este carácter, el tuátara puede tener un mejor desenvolvimiento a la hora de cazar a sus víctimas.

Una investigación de la Universidad de Adelaida (Australia) publicada en Nature, en la cual secuenciaron su genoma, descubrió que este reptil no solo tiene un tercer ojo, sino que también es una extraña mezcla de ave, lagarto y hasta mamífero, por lo cual esta curiosa especie está sola en su rama evolutiva, ya que nada en la Tierra se le parece.

¿Para qué le es útil el tercer ojo?

Al igual que el resto de las especies, este ojo no es fácil de ver, debido a que se encuentra cubierto. Se tapa por una delgada capa de piel para protegerlo. Pero sabemos que tiene múltiples funciones, debido a esto, puede detectar luz infrarroja así como contar con una mejor vista durante la noche.

Gracias al ojo pineal del tuátara, este animal puede regular su metabolismo y hacer que sea más rápido en función del sol. Existen algunas características que lo diferencian del resto de un tercer ojo que pueda tener cualquier otro tipo de animal.

¿Es posible que los tuátaras lleguen a extinguirse?

Tuátaras en el Centro de Vida Silvestre de la Costa Oeste, Nueva Zelanda. Crédito: Stewart Nimmo / Wikimedia Commons.

Uno de los factores que podría afectar a estos reptiles es el cambio climático. La razón es porque se desenvuelven mejor en áreas que son un poco frías, esto se debe a que su temperatura corporal es bastante baja.

Es cierto que si el clima es favorable, puede hibernar durante mucho tiempo, pero seguirán teniendo una gran desventaja. Las hembras ponen alrededor de 19 huevos cada cuatro años. Lo que es una cifra muy baja de reproducción, en especial si los huevos no se cuidan adecuadamente.

Actualmente, los tuátaras son una especie protegida y en peligro, y solo sobreviven en un puñado de islas pequeñas y en reservas naturales, donde están siendo introducidos de nuevo.

Reproducción de estos reptiles 

Aparte de que el tiempo de reproducción de las hembras es bastante tardío, los huevos deben ser incubados por 15 meses, existen factores que influyen en la reproducción de los tuátaras, uno de ellos es el clima.

Si la temperatura es superior a los 21 grados, existe un 50% de probabilidad de que sean machos o hembras. Pero si la temperatura es menor a los 20 grados, hay un 80% de posibilidad que estos resulten ser hembras.

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Significa que mientras más frío sea el ambiente mayor oportunidad habrá de que nazca una hembra. Pero de lo contrario, podrían nacer solo machos y esto llevaría a que la especie se extinga fácilmente.

Estos interesantes reptiles hacen parte de algunas de las especies no tan conocidas ni famosas de nuestro planeta. Llenos de curiosidades, los tuátara son los únicos sobrevivientes de su línea evolutiva, siendo los únicos miembros de la arcaica orden reptil sobrevivientes de pasados remotos.

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Luisa Lugo

Luisa Lugo es una redactora freelance con sede en Bogotá, Colombia. Colabora con MysteryScience.net desde septiembre de 2020.

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