Descubren un reino perdido hace 3.000 años que derrotó al rey Midas

Un equipo de arqueólogos descubrió un antiguo reino perdido que data del 1400 a. C. al 600 a. C., que pudo haber derrotado en batalla a Frigia, el reino gobernado por el rey Midas.

Académicos y estudiantes de la Universidad de Chicago estaban inspeccionando un yacimiento arqueológico junto con colegas turcos y británicos en el sur de Turquía llamado Türkmen-Karahöyük, cuando un granjero local les dijo que había visto una gran piedra con extrañas inscripciones mientras dragaba un canal de riego cercano.

«Corrimos directamente hacia allí y pudimos ver que todavía sobresalía del agua, así que saltamos al canal, vadeando hasta la cintura», dijo el profesor James Osborne del Instituto Oriental, uno de los principales centros de investigación sobre el mundo antiguo.

Los investigadores identificaron inmediatamente que se trataba de un objeto muy antiguo y reconocieron la escritura. Se trata de luvita, el idioma utilizado en las edades de Bronce y Hierro en la zona.

Es una de las ramas más antiguas de las lenguas indoeuropeas, escrito en signos jeroglíficos nativos del área turca, se lee alternando de derecha a izquierda y de izquierda a derecha.

Ejemplo de lengua luvita, descubierto en una excavación cercana. Crédito: Instituto Oriental.

Los expertos del Instituto Oriental tradujeron el texto, donde se jactaban de derrotar a Frigia, el reino gobernado por el rey Midas, un antiguo gobernante legendario del que se decía que tenía un «toque dorado».

Osborne dijo que la ciudad en su apogeo era una de las ciudades antiguas más grandes de la Turquía de la Edad del Bronce y del Hierro. Aún no saben cómo se llamaba el reino, pero Osborne dijo que su descubrimiento es una noticia revolucionaria en el campo.

«No teníamos idea de este reino. En un instante, obtuvimos información nueva y profunda sobre el Medio Oriente de la Edad del Bronce», dijo Osborne, un arqueólogo que se especializa en examinar la expresión de la autoridad política en las ciudades de la Edad del Hierro.

Un hallazgo maravilloso

Trabajando en el marco del Proyecto de Estudio Arqueológico Regional de Konya, los estudiantes de Osborne y Universidad Chicago estaban mapeando el sitio como parte del Proyecto de Estudio Intensivo Türkmen-Karahöyük, ubicado en un área plagada de otras ciudades antiguas famosas.

Con solo caminar por la superficie del sitio, recolectaron trozos de cerámica rota de tres mil años de ocupación en el sitio hasta que la visita casual del granjero les indicó el bloque de piedra conocido como estela.

Osborne identificó inmediatamente una marca jeroglífica especial que simbolizaba el mensaje que venía de un rey. El granjero ayudó a sacar la pesada estela de piedra del canal de riego con un tractor. De allí fue al museo turco local, donde fue limpiado, fotografiado y preparado para su traducción.

La traducción de los jeroglíficos escritos en Luvita, revelaron que el rey nombrado en la estela se llamaba Hartapu, y que Türkmen-Karahöyük era probablemente su ciudad capital.

En la piedra se cuenta la historia de la conquista por parte del rey Hartapu del cercano reino de Muska, más conocido como Frigia, hogar del rey Midas. «Los dioses de la tormenta entregaron a los reyes [enemigos] a su majestad», podía leerse en la piedra.

Según el análisis lingüístico, la estela fue compuesta a finales del siglo VIII a.C., lo que coincide con la época en que gobernó Midas.

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Sin embargo, responde a un misterio de larga data. A menos de 16 kilómetros al sur hay un volcán con una conocida inscripción en jeroglíficos. Se refiere al rey Hartapu, pero hasta ahora nadie sabía quién era ni qué reino gobernaba.

¿Quién fue el rey Midas?

Rey Midas. Óleo de Andrea Vaccaro (1670). Public Domain

El rey Midas de Frigia es una figura legendaria de la mitología griega. Según la leyenda, Midas era el hombre más rico de su tiempo y famoso por la historia en la que obtuvo el ‘toque dorado’, la capacidad de convertir en oro todo lo que tocaba.

Gracias a Midas, su reino se expandió al este, participando en múltiples relaciones comerciales con Asiria y Urartu, que aumentó considerablemente las riquezas del rey y su región.

A pesar de su riqueza, Midas ambicionó un poder que transformara en oro todo lo que sus manos tocaran, fuese lo que fuese. Dioniso, hijo de Zeus y dios de la vendimia y el vino, decidió complacer a Midas con un deseo; aunque le advirtió sobre los peligros de este don, Midas insistió y su deseo fue concedido.

Al principio, todo fue bien, el rey comenzó a redecorar su palacio, convirtiendo en oro todos los muebles que encontró. Hasta que sintió hambre… Su don implicaba que incluso cuando se disponía a comer, los manjares acababan inevitablemente convertidos en este preciado metal una vez rozaban sus manos: agua, fruta, vino. Incluso su hija, quien entró a la habitación para abrazarlo, terminó convertida en una estatua de oro macizo.

Midas pidió a Dionisio que eliminara este don, deseo que fue concedido tras bañarse en el río Pactolo, que desde ese momento se depositó en el fondo como arena compuesta de oro.

Referencias: Universidad de Chicago / Phys.

 

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