ADN hallado en África reveló la existencia de un antiguo linaje hasta ahora desconocido


ADN hallado en África reveló la existencia de un grupo humano hasta ahora desconocido
Crédito: Isabelle Ribot/Pixabay. Edición Mystery Science

Los restos fósiles de cuatro niños de la Edad de Piedra, hallados un refugio rocoso de Shum Laka, al oeste de Camerún, permitieron revelar el misterioso linaje de una población desconocida de humanos con raíces que datan de hace 250.000 años.

 

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El refugio rocoso tiene aproximadamente 50 metros de ancho en su punto más grande y hasta 20 metros de profundidad. Los nuevos esqueletos descubiertos en el sitio podrían obligarnos a reconsiderar nuestro linaje temprano e incluir algunos ancestros «fantasmas».

Los huesos hallados contenían suficiente ADN para el análisis. Es la primera vez que se encuentra ADN tan antiguo en el área, y su análisis reveló inquietantes sorpresas.

 

Para empezar, el área en la que se encontró es intrigante. El refugio, llamado Shum Laka, se ubica donde África occidental se encuentra con África meridional. Esta área estaba habitada por una población llamada pueblo Bantú.

Los Bantú realizaron varios desarrollos agrícolas y metalúrgicos que les permitieron extenderse por todo el continente, dejando su huella genética, lingüística y tecnológica en varias otras poblaciones.

Excavación en Shum Laka
Una vista de la excavación en Shum Laka. Crédito: Isabelle Ribot

Sin embargo, el análisis de ADN reveló que los niños encontrados no pertenecían al grupo Bantu. En cambio, pertenecían a otros grupos de cazadores-recolectores llamados Baka y Aka, grupos conocidos históricamente como «pigmeos» (aunque ese término se considera despectivo actualmente).

Los Baka y los Aka viven a cientos de kilómetros de distancia, en las selvas tropicales de África central. Fue sorprendente verlos allí, dentro del territorio bantú, especialmente porque estos dos grupos ni siquiera están estrechamente relacionados.

Pero las cosas se volvieron aún más sorprendentes…

El análisis de ADN mostró que todos los niños estaban relacionados entre sí, con un grado que iba desde primo lejano hasta algo similar a un medio hermano. Todos ellos, además, tenían algo de ADN proveniente de una fuente antigua en África occidental, incluida una «población fantasma de humanos modernos perdidos hace mucho tiempo, que no conocíamos antes», dice el genetista de poblaciones David Reich de la Universidad de Harvard, líder del estudio.

Importancia

El hallazgo es importante de múltiples maneras. Para empezar, sugiere que la teoría de que los bantúes se originaron en esta área de África Central y se irradiaron por todo el continente no es cierta. También podría ser posible que los bantúes compartieran el refugio con estos grupos y que simplemente no estén representados en los entierros, pero si este fuera el caso, probablemente habría algún cruce entre los grupos, y esto no se observó.

En segundo lugar, el análisis sugiere que hay al menos cuatro linajes humanos principales, que datan de hace entre 200,000 y 300,000 años. Esto nunca se mostró antes e indica un «linaje fantasma», un grupo antiguo para el que no tenemos evidencia física.

Los datos de estos genomas, combinados con algunas muestras modernas adicionales de África occidental, sugieren que un grupo desconocido contribuyó a los cazadores-recolectores de África oriental y occidental. Pero no parece haber persistido hasta el presente como una población distinta.

Todo esto demuestra cuán compleja fue la evolución temprana de la humanidad. Hubo varios grupos aislados entre sí durante largos períodos de tiempo que luego comenzaron a extenderse y mezclarse, pero no sabemos quién vino de dónde. También tenemos «linajes fantasmas» en nuestro pasado, y necesitamos encontrar evidencia física para comprender mejor quiénes eran estas personas.

África, cuna de la humanidad.
África, cuna de la humanidad. Crédito: Pixabay

Aunque tomará mucho tiempo descubrir todas las piezas del rompecabezas de este increíble hallazgo, valdrá enormemente la pena. Después de todo, es nuestra historia!

El hallazgo fue reportado en la revista Nature.

 

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Andrea González
Editora de Mystery Science Net. Tengo predilección por la ciencia y los misterios que esta engloba. Gracias por tu visita.

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