Científico advierte que la Tierra podría ‘rebelarse’ y acabar con los humanos


Científico advierte que la Tierra podría ‘rebelarse’ y acabar con los humanos

Durante muchos años, la ciencia ficción nos ha mostrado diferentes formas en la que la Tierra podría «devolvernos» todo el daño que le hemos hecho; desde desastres naturales, pandemias y muchos otros eventos catastróficos. Sin embargo, un reconocido científico ha propuesto una teoría donde, de hecho, el planeta realmente podría «vengarse» de los seres humanos.

El ecologista James Lovelock propuso una teoría tan llamativa como aterradora; la hipótesis Gaia. Esta sugiere que la Tierra no es solo una masa de roca y agua que alberga organismos vivos, sino que ella misma es un ser vivo. De esta forma, se ha encargado de mantener las condiciones planetarias favorables para que toda vida pueda existir durante millones de años.

Sin embargo, y gracias a la dependencia de todo el mundo a los combustibles fósiles, sumado a otros problemas como la superpoblación, la humanidad ha alterado el equilibrio y la Tierra podría decidir en cualquier momento «devolvernos» todo ese mal.

La Hipótesis Gaia

El nombre de la teoría proviene de Gaia, la diosa que personifica la Tierra en la mitología griega. Una representación bastante exacta, para lo que explica la teoría y para la advertencia dada por Lovelock.

La hipótesis recibe su nombre de Gaia, la diosa griega que representa a la Tierra.

Según sus análisis, el planeta podría vengarse por todos los abusos que hemos hecho, y eliminar a la humanidad.

El ecologista asegura que cada una de nuestras acciones actuales, interrumpen los procesos que ocurren desde hace miles millones de años. Esto significa que es necesario que actuemos lo más rápido posible o nos enfrentaremos a algo de lo que no podremos defendernos.

En un artículo publicado en The Guardian, Lovelock menciona que la temperatura de la Tierra se mantuvo perfectamente regulada, durante miles de millones de años.

Es gracias a esto que bosques, océanos y otros elementos del sistema regulador, mantuvieron la temperatura constante y óptima para la vida.

Obviamente, no hay conclusiones claras en la hipótesis Gaia que se puedan verificar experimentalmente, lo cual es necesario para cualquier teoría científica.

Algunos creen que la mejor forma de ver esta hipótesis, es como una metáfora literaria; algo útil cuando se habla del mundo, pero no es lo suficientemente precisa. Aunque muchos científicos creen en ella.

Éstos aseguran que Gaia hace referencia a un mecanismo de retroalimentación de los organismos vivos, así el planeta sigue siendo estable.

Como ejemplo de esto, podemos mencionar el aumento de dióxido de carbono en la atmósfera, que genera automáticamente un crecimiento más acelerado de plantas. Reduciendo a su vez, el nivel de dióxido de carbono.

El problema es que estos mecanismos de retroalimentación no necesitan la hipótesis Gaia para explicarlos.

Sin embargo, la teoría contribuyó al desarrollo de un enfoque sistemático para el estudio del planeta, donde se considera como un «todo único», y no como un conjunto de partes separadas.

De hecho, el desarrollo de las ciencias de la Tierra en las últimas décadas del siglo XX, estaba enfocado en que la comprensión de partes del planeta no pueden darse por separado.

La venganza de la Tierra

El problema es que los seres humanos hemos destruido totalmente este sistema de autorregulación y, cómo era de esperarse, Lovelock da una respuesta obvia para evitar ser destruidos.

La humanidad tiene que reducir considerablemente la quema de combustibles fósiles. La lucha que, durante años, se ha librado para intentar reducir la contaminación y enfocarnos más en energía renovable es válida.

Sin embargo, esto nos llevaría a otro problema; si abusamos de las fuentes renovables, la Tierra llegaría a un punto de déficit energético.

Para el ecologista, la respuesta inmediata es la construcción de muchas más centrales nucleares que nos permitan superar los cambios y mantener el equilibrio natural de la Tierra.

James Lovestock, creador de la hipótesis Gaia. Crédito: Magnus Manske/Wikimedia Commons

Desgraciadamente, los seres humanos tienen un miedo irracional a la energía nuclear, al punto de convertirla en un «tabú», lo que ha derivado a que, cada año, se cierren numerosas centrales nucleares en todo el mundo. Especialmente en Europa.

Las personas le han tomado un pánico irracional a la radiación, sin embargo, Lovelock afirma que los peligros de no emplearla son exagerados.

Según Lovelock, la pandemia que estamos viviendo en la actualidad puede ser solo un «abreboca» de lo que se viene en el futuro.

¿Es posible que la Tierra realmente quiera devolvernos todo el daño que le hemos hecho? No podríamos juzgarla. La humanidad se ha encargado de abusar de ella durante cientos de años, es momento de cambiar y tener consciencia de que es nuestro único hogar.

Referencias: The Guardian.

 

Una publicación de Mystery Science. Está expresamente prohibida la redistribución, redifusión total o parcial de este contenido, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular.

 


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Erick Sumoza

Escritor especializado en la investigación de ciencia, tecnología, teorías alternativas e historia oculta. Siempre trabajando por la verdad y en contra de la censura.

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