Ballenas cuadrúpedas vivían en la tierra y el mar hace 42 millones de años


Representación de dos 'Peregocetus pacificus', uno de ellos de pie sobre la costa rocosa del Perú actual, y el otro pescando. Crédito: Alberto Gennari.

Las ballenas y delfines actuales, hábiles nadadores, provienen en realidad de un antepasado común de hace más de 40 millones de años que poseía patas, se sabe que era originario del sur de Asia y viajó hasta llegar al Pacífico.

Los restos fósiles de hace 42,6 millones de años de una de estas ballenas, fueron descubiertos en Perú en el año 2011, e incluyen una mandíbula, las patas, parte de la espina dorsal y la cola, un material que revela nuevos detalles sobre la evolución y dispersión geográfica de las ballenas en la Tierra.

«Este es el primer registro de un esqueleto de ballena con cuatro patas en el océano Pacífico, probablemente sea el más antiguo jamás hallado en las Américas, y es el espécimen más completo descubierto fuera de India y Pakistán», dijo Olivier Lambert, autor principal del estudio.

El análisis de los huesos encontrados en el sedimento marino ha sido llevado a cabo por un equipo internacional de científicos, liderado por el investigador Olivier Lambert del Royal Belgian Institute of Natural Sciences (Bélgica).

Crédito: Lambert ET AL./Current Biology

La morfología de los restos fósiles sugiere que esta ballena era capaz de caminar a cuatro patas sobre la tierra y que, al mismo tiempo, era una excelente nadadora.

El hallazgo

Hace algunos años, el coautor del estudio, Mario Urbina, del Museo de Historia Natural (UNMSM) en Perú descubrió un área prometedora para la excavación de fósiles en el desierto costero del sur del país, llamada Playa Media Luna.

En 2011, el equipo compuesto por miembros de Perú, Francia, Italia, Holanda y Bélgica organizó una expedición durante la cual desenterraron a una antigua ballena a la que desde entonces han llamado como Peregocetus pacificus o «la ballena viajera que llegó al Pacífico».

«Al cavar alrededor de los huesos aflorantes, nos dimos cuenta de que se trataba del esqueleto de una ballena con patas delanteras y traseras», comenta Lambert.

El animal medía unos 3,3 metros de largo y estaba bien adaptado a las vidas terrestre y marina a la vez, ya que sus cuatro patas terminaban en extremidades palmípedas.

Con la ayuda de microfósiles, las capas de sedimento marino fueron datadas con precisión en el Eoceno Medio, hace 42,6 millones de años.

Un esqueleto sorprendente

Los detalles del esqueleto revelaron a los científicos que el animal era capaz de maniobrar su gran cuerpo (de hasta cuatro metros de largo, cola incluida) tanto por tierra como por agua. Las pequeñas pezuñas en la punta de sus dedos y su morfología de cadera, manos y pies indicaban que este era capaz de caminar.

Dibujo esquemático del esqueleto articulado del Peregocetus pacificus, que muestran los principales huesos preservados en posturas de natación y terrestre. Crédito: Lambert ET AL./Current Biology

Del mismo modo, los rasgos anatómicos de la cola y las patas, incluyendo apéndices largos, probablemente palmeados, indicaron que el animal también era un buen nadador.

«Las características de las vértebras caudales (en la cola) son similares a las de los castores y nutrias, lo que sugiere que el animal empleaba la cola durante la natación», explican los autores.

Su llegada al ‘Nuevo Mundo’

La edad geológica de esta nueva ballena y su presencia a lo largo de la costa occidental de Sudamérica apoyan la hipótesis de que los estos animales llegaron a través del Atlántico Sur, desde la costa occidental de África hasta Sudamérica.

Las corrientes superficiales hacia el oeste sumado al hecho de que, en ese momento, la distancia entre los dos continentes oceánicas era la mitad de lo que es en la actualidad, favoreció su desplazamiento hasta el continente americano.

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Los investigadores sugieren que, solo después de haber llegado a Sudamérica, las ballenas anfibias migraron hacia el norte, llegando finalmente a Norteamérica.

El estudio ha sido publicado esta semana en Current Biology.


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Andrea González
Editora de Mystery Science Net. Tengo predilección por la ciencia y los misterios que esta engloba. Gracias por tu visita.

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