Terremoto de México de 2017 dividió una placa tectónica en dos


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Terremoto de México de 2017 dividió una placa tectónica en dos
Créditos: Wikimedia Commons

En septiembre de 2017, un terremoto de magnitud 8,2 azotó México, matando a docenas de personas y dejando a cientos heridos. Y aunque esta nación no es ajena a la actividad sísmica, ya que experimenta un promedio de más de 4,200 terremotos cada año con una magnitud de 4.5 o más, este poderoso evento puso en alerta a los científicos.

«Los terremotos no son raros en esta parte de México, pero este tipo de terremoto en particular nunca antes fue visto», dijo el autor del estudio Diego Melgar, de la Universidad de Oregon.

La placa Cocos se partió en dos 

Los terremotos ocurren en todo el mundo cuando dos placas se frotan entre sí, liberando repentinamente una onda de energía que causa las ondas sísmicas que sentimos cuando el suelo tiembla. Pero este no fue necesariamente el caso durante el terremoto de Tehuantepec. Ocurrió en la placa de Cocos en lugar del límite con la placa de América del Norte.

Terremoto de México de 2017 dividió una placa tectónica en dos

Científicos de la Universidad de Oregon, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y otros centros de investigación de varios países determinaron que durante el potente sismo se partió en dos la placa Cocos, de 60 kilómetros de grosor.

Al publicar su trabajo, los investigadores utilizaron una combinación de datos geofísicos recolectados de un puñado de redes de observación en México. El país tiene muchos terremotos, pero el equipo quería saber qué es lo que lo diferenciaba.

El fenómeno, según los investigadores, habría tardado solo 10 segundos en producirse. «Todo indica que se ha roto a lo largo de todo su ancho», afirmó a National Geographic el profesor Diego Melgar, afirmando que en ese corto lapso se dio una gigantesca liberación de energía.

Es «como doblar un borrador»

De acuerdo con Melgar, el mecanismo por el que ocurrió este raro pero conocido evento sísmico es similar a «doblar un borrador». «Uno puede ver que la mitad superior se extiende y se estira, mientras que la parte inferior se aplasta y se comprime», ejemplifica el investigador, detallando que esta flexión es capaz de activar fallas internas en la placa que podrían hacerla colapsar como sucedió bajo el golfo de Tehuantepec.

«Cada vez que doblas algo es propenso a agrietarse. Este tipo de grietas, las vemos en todo el mundo, pero no las vemos propagándose a través de la placa tectónica», dijo Melgar.

 

Se trata de algo poco común, pero Melgar señala que se han registrado casos en el último siglo y existe el riesgo de que se continúen presentando. Los sismólogos creen que el último ejemplo de una placa tectónica partida de esta forma ocurrió en Irán en 2013, durante un terremoto de magnitud 7,7 que se cobró la vida de decenas de personas.

La grieta mide 160 kilómetros (100 millas) de largo, y llega a una profundidad de unos 26 kilómetros (16 millas) dentro de la tierra.

«La placa tectónica que se introduce en México tiene unos 60 kilómetros (37 millas) de grosor, y este terremoto acaba de cortarla».

Pudo ser peor: Tsunami

La ubicación del terremoto también fue única. Debido a que el terremoto ocurrió entre la zanja (la parte más profunda del océano) y la tierra, este terremoto en particular no causó tanto daño. Si hubiera ocurrido más allá en el mar, es posible que hubiera resultado en un gran tsunami.

Nadie sabe por qué se da este fenómeno, y el caso de México no hace más que intensificar el enigma: teóricamente, la placa de Cocos no debió haberse fracturado a la profundidad que lo hizo, pues estaba lo «suficientemente caliente» —1.100 ºC— como para doblarse.

Este suceso dejó en evidencia que a los geólogos les falta mucho por descubrir, y que tales megaterremotos posiblemente ocurrirán con mayor frecuencia. «Mi preocupación mayor son los tsunamis», indicó Melgar, advirtiendo que el levantamiento de placas a esas profundidades podría empujar enormes cuerpos de agua hacia la costa.

La investigación está publicada en Nature Geoscience.

 

Imagen de portada: Wikimedia Commons.


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Andrea González
Editora de Mystery Science Net. Tengo predilección por la ciencia y los misterios que esta engloba. Gracias por tu visita.

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