Los antibióticos son nuestros aliados para combatir infecciones causadas por bacterias, pero también destruyen las buenas bacterias que nos protegen, permitiendo que las superbacterias entren en acción.

Muchos antibióticos no pueden matar a las superbacterias, lo que significa que pueden crecer sin combatirlas, convirtiendo la resistencia a los antibióticos en un importante problema sin solución actual.

Gracias al uso excesivo de antibióticos en tratamientos médicos, un número cada vez mayor de bacterias está desarrollando una gran variedad de formas para defenderse de estos medicamentos, junto con muchos otros tratamientos estándar.

Resistencia

Según investigaciones recientes, se han encontrado tres nuevas variedades de superbacterias resistentes a la mayoría de los antibióticos en hospitales.

Una de estas, la bacteria, llamada Staphylococcus epidermis, se encuentra ampliamente en la piel humana, pero estas nuevas cepas son resistentes a casi todos los antibióticos, tales como rifampicina, teicoplanina y vancomicina.

Tomando muestras de 78 hospitales repartidos en 10 países diferentes, el equipo de investigación buscó genes que indicaran que podría defenderse o evadir antibióticos. Resulta que hay tres linajes resistentes a múltiples fármacos de S. epidermis que han atravesado silenciosamente el mundo.

«Nuestro estudio ha descubierto la propagación internacional no reconocida previamente de un patógeno oportunista resistente a los medicamentos casi panificables», señalan los autores en su artículo.

El autor principal del estudio, Prof. Ben Howden, director del Laboratorio de Salud Pública de la Unidad de Diagnóstico Microbiológico del Doherty Institute, declaró: «Se puede propagar a través del contacto o la contaminación de las superficies, más comúnmente en el entorno hospitalario. Las superficies del hospital, incluso, en los inodoros del hospital podrían contaminarse».

Superbacterias han invadido silenciosamente hospitales de todo el mundo
Profesor Ben Howden, del Departamento de Microbiología e Inmunología de la Universidad de Melbourne en el Instituto Doherty que examina las superbacterias y las amenazas de resistencia a los antibióticos. Imagen: Alex Coppel Fuente: News Corp Australia

La Organización Mundial de la Salud (OMS) no categoriza al S. epidermis como una «amenaza grave», por lo tanto, su «sigilosa invasión», ha sido para los grupos médicos, ya en alerta, una sorpresa bastante desagradable.

En la actualidad, no está claro si estas cepas pueden proliferar fuera de los entornos hospitalarios o en qué forma. Lo que es seguro, sin embargo, es que se debe hacer algo inmediatamente para detener su propagación dentro de los hospitales, particularmente en las unidades de cuidados intensivos.

La investigación está publicada en Nature Microbiology.

1 Comentario

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here