Los antiguos egipcios podrían haber viajado a América hace 3000 años

Mientras que los principales eruditos rechazan firmemente la idea de que el comercio intercontinental era posible entre civilizaciones antiguas hace miles de años, hoy en día, los investigadores han encontrado numerosas evidencias que apuntan hacia la posibilidad de que en el pasado distante, antiguas civilizaciones de todo el mundo desarrollaron patrones de comunicación y rutas comerciales.

Curiosas similitudes arquitectónicas presentes entre las civilizaciones antiguas se consideran sólo como una pequeña pieza que indica que en el mundo se compartieron las mismas técnicas de construcción, y se poseía un conocimiento similar en las matemáticas, la geología, la ingeniería, la arquitectura e incluso la astronomía.

Mapas intrincados que muestran lugares ‘desconocidos’ del planeta y de distintas regiones de la Tierra, e incluso exponen cómo se veían antes de la última edad de hielo son sólo algunos de los elementos de prueba que apoyan la teoría de que en el pasado distante, hace miles de años, civilizaciones antiguas llevaron a cabo un reconocimiento global en torno a la última edad de hielo o antes de ella, lo que permitió a la humanidad antigua entender la forma y el tamaño correcto de la tierra, permitiendo una increíble destreza en la cartografía y en la elaboración de mapas tan exactos como los que tenemos actualmente.

La arquitectura de pirámides, adoración al sol y a las estrellas, son solo algunas de las similitudes entre civilizaciones antiguas que podrían sugerir que poseían un conocimiento similar o hubo un “intercambio de información” entre ellas.

Pero como si todo el anterior no fuera suficiente para indicar que existían antiguas rutas del mundo en el pasado, existe también una prueba más que apoya la teoría de que los antiguos egipcios podrían haber viajado a las Américas 1000 años antes de Cristo.

Una de las mayores piezas de evidencia que apoya la idea del comercio intercontinental es de algunos años atrás. El descubrimiento realizado por la científica alemana Svetla Balabanova, al analizar los restos momificados de Henut Taui -una antigua sacerdotisa egipcia, que se cree haber sido un miembro de la clase dominante, momificada hace más de 3000 años-, sacudió radicalmente la comunidad científica como nunca antes. La momia contenía trazas de cocaína y nicotina, algo que nunca antes se habían encontrado. Estas plantas no se exportaron hasta el siglo 19, un hecho que sugiere que de alguna manera, los antiguos egipcios deben haber llegado a las Américas hace 3.000 años.

La investigación demostró que existe evidencia significativa para el contacto con América en tiempos precolombinos. Se determinó que los resultados originales estaban apoyados por evidencia sustancial a pesar de las críticas iniciales. Este hallazgo puso en marcha diversos debates en la comunidad científica y rápidamente después de haberse hecho, salieron a flote una serie de teorías e hipótesis tratando de desacreditar el descubrimiento que iban desde pruebas contaminadas hasta momias falsas. Sin embargo, las teorías escépticas fueron refutadas y se logró comprobar la autenticidad de las momias.

Por otro lado, las plantas de coca y el tabaco no son la única evidencia que sugiere antiguos egipcios fueron amos de los mares, y viajaron alrededor del globo hace miles de años. Hay otros hallazgos arqueológicos que sugieren lo mismo. Una teoría ‘polémica’ se vio representada en un relieve en Deir el-Bahir, hoy en día Luxor.

Allí, alrededor del año 1477 a.C, la reina faraona Hatshepsut envió expediciones a la Tierra de Punt. El relieve muestra lo que parecen ser buques marineros que fueron capaces de llevar al menos 200 hombres, cargados de oro, plantas y animales exóticos a Egipto. Lo que indica que los antiguos egipcios tenían la capacidad de realizar viajes a gran escala hace miles de años, a pesar de que los académicos convencionales sugieren que es muy poco probable.

Barcos egipcios

Los egipcios navegaban por alta mar en grandes navíos con remos y velas cuadradas, como éste. Copia en papiro de uno de los barcos enviados al país del Punt por la reina Hatshepsut, representado en Deir el-Bahari. Créditos: DEA / SCALA, FIRENZE

Otra evidencia que apoya la idea de que los antiguos egipcios eran capaces de realizar viajes oceánicos a gran escala se dió en 1909 en la región de Marble del Gran Cañón. De acuerdo con la Gaceta de Arizona, el 5 de abril 1909 investigadores financiados por el Instituto Smithsonian descubrieron una serie de objetos en una cueva, similares a tablillas y jeroglíficos egipcios.

Por otro lado, un intrigante conjunto de glifos ubicados en Australia, indica que antiguos marineros egipcios viajaron a ese lugar hace miles de años. Los misteriosos glifos, conocidos como los glifos Gosford, tienen un peculiar estilo de escritura. Según los residentes locales que han tenido la oportunidad de verlos y estudiarlos, éstos están escritos con el estilo arcaico de las primeras dinastías, un estilo que se ha estudiado muy poco y es intraducible por la mayoría de los egiptólogos. Algunos lo consideran como un engaño, pero por otro lado, muchas personas creen que los glifos Gosford son sólo una de las muchas piezas que apuntan hacia los viajes oceánicos a gran escala del antiguo Egipto.

Como se puede ver, hay numerosas pruebas que apoyan la idea de que los antiguos egipcios tenían la capacidad de las travesías transoceánicas en el pasado distante, dejando atrás numerosas pistas que los investigadores de hoy finalmente están descubriendo.

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