El Papa Negro y las profecías de los últimos pontífices

En el siglo pasado circuló una versión, que decía que entre los últimos pontífices del Vaticano reinaría un Papa Negro. Dicha afirmación provendría de una profecía original de San Malaquías o de alguna de sus transcripciones, además de ser un tema al que también se refiere en una de sus cuartetas el no menos célebre Nostradamus.

Máel Máedóc Ua Morgair, más conocido como San Malaquías, nació en Armagh, Irlanda, en el año 1094, y murió en Claraval, Francia, en 1148. Fue un arzobispo católico y tras su muerte, fue canonizado por el papa Clemente III en el año 1190.

Según cuentan, el arzobispo Malaquías recibió una extraña visión sobre el futuro que consistía en una lista con el nombre de cada Papa, llamada «Profecía de los Sumos Pontífices» , que fue transcrita en el libro Lignum Vitae por el monje benedictino Arnold de Wyon. El libro habría sido editado e impreso por Giorgio Angeleri en 1595, 455 años después de la muerte del propio Malaquías. Arnold de Wyon fue, aparentemente, el primero en atribuir públicamente a Malaquías dicha profecía, incluyéndola en un libro que trata, también, sobre el árbol genealógico de los benedictinos.

Profecías de San Malaquías

San Malaquías hizo predicciones para todos los papas hasta el fin del mundo. Créditos: Wikicommons

Esta lista la conformarían 112 papas junto con su lema en latín. Dichos lemas resultaron ser tan sumamente coincidentes en algunos casos que, rápidamente, el listado se hizo muy popular. El primer puesto lo ocupa el papa Celestino II (1143) y en último lugar aparece Petrus Romanus junto a una descripción de tribulaciones y destrucción.

Al papa Benedicto XVI le correspondería el lema «De Gloria Olivae», y según las distintas versiones existentes de la lista supuestamente profética, ocuparía el penúltimo o antepenúltimo lugar. Según versiones no oficiales derivadas de las tradiciones populares, ya que el Vaticano no reconoce la profecía, la lista incluía originalmente un papa caput nigrum o papa negro. Una de las diversas teorías existentes afirma que se situaba justo antes del papa De Gloria Olivae, pero otra teoría defiende que iría justo detrás de Petrus Romanus, cerrando, por tanto, el listado. Lo cierto es que no se sabe si ese caput nigrum correspondería a una característica más asociada a esos papas, o si pertenecería a un papa diferente.

En el emblema de Benedicto XVI aparece el dibujo de un hombre de piel negra con corona, símbolo de la diócesis de Frisinga. En él radicaría el nexo de unión que encuentran algunos analistas al saliente papa Joseph Ratzinger con el mítico ‘Papa Negro’. Como podemos apreciar en la siguiente imagen:

Emblema del Papa Benedicto XVI.

Por otra parte, Benedicto XVI estaba relacionado con la comunidad benedictina, llamada también los olivetanos. Además, nació el 16 de abril de 1927, justo el día de la fiesta de la Pascua, cuyo símbolo es un olivo. Por último, fue él quien precisamente proclamó santo al fundador de la orden de los olivetanos, Bernardo Tolomei.

Pero la otra versión de la profecía del Papa Negro afirma que éste vendría justo después de ‘Petrus Romanus’. Algunos entendidos asocian a los jesuitas con el supuesto Papa Negro, puesto que al general y máximo responsable de esta orden se le denomina así precisamente: Papa Negro. Llegados a este punto cabe recordar que el actual papa Francisco pertenece a la Compañía de Jesús, llegando a ser, de hecho, superior provincial de los jesuitas en su Argentina natal.

Otras versiones diferentes aseguran que existe realmente una transcripción del año 1820 de la célebre lista de San Malaquías donde se informa acerca de la existencia del Papa Negro.

El Papa gris y negro de Nostradamus

El médico francés Michel de Nôtre-Dame, conocido como Nostradamus, en su centuria X, cuarteta 91, dice lo siguiente con respecto a las elecciones del clero romano sobre un papa gris y negro:

Clero Romano el año mil seiscientos y nueve,
En la cumbre del año se hará elección:
De un gris y negro de la Compañía salido,
Que nunca fue tan maligno.

Según diversos analistas, la fecha que ofrece en estos versos el francés Nostradamus no significaría 1609, pues en sus predicciones dividió los años de forma diferente a la establecida. De este modo, sus datos corresponderían al año 2004 +9, lo que resultaría en el 2013, año de elección del papa Francisco. Además, para Nostradamus el año nuevo se iniciaba con la Pascua, y la elección de Francisco fue justo durante el período de fiestas que anteceden a la Pascua de Resurrección de los católicos. Así mismo, el verso de Nostradamus De un gris y negro de la Compañía salido va asociado, claro está a la Compañía de Jesús, cuyos miembros visten con su característico color negro.

Los últimos papas de Malaquías

Con o sin Papa Negro, la versión actual de la transcripción del libro Lignum Vitae afirma que los últimos papas son los siguientes:

Gloria olivae.
In plecusione extrema SER fedebit.
Petrus Romanus qui paicet oues in multas tribulationibus: quibus tranfactis ciuitas fepricollis diruetur, Iudez tre medus iudicabis populum fuum Finis.

En plecusione extrema SER fedebit significa: en persecución extrema la Santa Iglesia de Roma reinará. Se trata de una frase que parece corresponder más a una predicción que a un nuevo pontífice, por lo que puede relacionarse con el papa Francisco, aunque normalmente se le considera parte de la línea correspondiente al siguiente papa Petrus Romanus. Si se une la penúltima predicción a la última de la lista de Malaquías vendría a indicar lo siguiente:

Pedro Romano, que nutrirá a su rebaño entre muchas tribulaciones. Cuando hayan finalizado, la ciudad de las siete colinas (Roma) será destruida, y el temible juez juzgará a su pueblo: que así sea.

Papas Francisco y Benedicto XVI.

La destrucción de Roma ya había sido vaticinada en las profecías del Monje de Padua, Italia. Un sacerdote anónimo, autor del libro Magnis tribulationes et Statu Ecclesiae, impreso en Venecia en 1527, 48 años antes que el Lignum Vitae.

“Cuando el hombre pise la Luna, grandes cosas estarán por acontecer en la Tierra. Roma será abandonada, como los hombres abandonan a las viejas brujas, y en el Coliseo no quedará más que una montaña de piedras envenenadas”, dice el texto del Monje de Padua según asegura el autor e investigador italiano Guido Araldo.

Según otro texto del Abad Cucherac (1871) sobre la sucesión de los papas, Malaquías entregó sus profecías al papa Inocencio II y él las guardó en los archivos romanos hasta que fueron redescubiertas en 1590. Por su parte, el jesuita Claude-François Menestrier afirmó que las profecías eran falsas y que fueron escritas para propiciar la candidatura del papa sucesor de Urbano VII en 1590, sin aportar pruebas de ello. Sin embargo, para el historiador Onofrio Panvinio las profecías serían auténticas.

La mayor oposición la mantiene el historiador español José Luis Calvo, quien sostiene que hasta el Papa Urbano VII, época en que habría sido divulgada la profecía, los lemas se corresponden muy bien con cada Pontífice, mientras que a partir de esa fecha hay que realizar grandes esfuerzos para hacerlos coincidir. Argumento este último, claro está, rebatido por los defensores de los presuntamente proféticos Malaquías y Nostradamus.

¿Será Francisco será el último Papa?. Solo el tiempo lo dirá.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *